Regulus James Black

Se despertó en brazos de James, ya era toda una costumbre despertar así, en brazos de su hermano, de su novio y amante, porque sí, ella Lilian Luna Potter estaba enamorada de su hermano y extrañamente, él la correspondía y, aun más extraño, sus familiares aceptaban esta relación. Recordaba su reacción como si hubiese ocurrido ayer, y de esto ya habían pasado dos años, sus padres y sus primos habían sonreído, pues ya lo habían averiguado, sus abuelos los habían abrazado y sus tíos... bueno, sus tíos eran caso aparte, a Bill le había dado tal histeria que Nique tuvo que hacerle un Desmaius, Charlie había perseguido a James junto a George hasta la extenuación, a Percy habían tenido que atarle las manos y quitarle la varita para evitar tener que visitar el cementerio y Azcaban y por último a Ron... a Ron habían tenido que ingresarle en San Murgo porque le había dado un ataque al corazón. Por suerte para ella, sus futuros hijos y el aparato reproductor de James, esta situación se había calmado al poco tiempo y ahora, después de dos años de noviazgo secreto y otros dos de público, se casarían en pocos meses.

 

  • ¿Qué te ocurre preciosa? ¿No puedes dormir?

  • James son las seis de la mañana, sabes que porque tu seas un dormilón yo no tengo porque ser a... - no terminó la frase, unas nauseas tremendas le habían provocado arcadas y se dirigió corriendo con James detrás al baño.

  • ¿Qué tienes mi amor? - la preguntó mientras la recogía el pelo.

  • ¿Acaso no lo ves, imbécil?

  • ¿Lily? - ella nunca le había insultado, pero pese a lo dicho por la pelirroja él no era tonto, ato cabos rápidamente, el que le insultase, el que llorase cuando ella nunca mostraba sus emociones de ese modo y ahora esas nauseas - ¿de cuanto?

  • Dos meses.

  • ¿Y por qué no me lo has dicho antes?

  • Te lo iba a decir ayer cuando te vi besándote con Rose.

  • ¡Lily! ¡James! ¡Salir del baño! ¡Dumbledore ha venido!

  • ¡Ya vamos!

  • Dejamos esta conversación para más tarde, ¿bien?

  • Sí.

 

Salieron y se vistieron rápidamente, encontraron unas capas con las que se cubrieron.

 

 

 

 

 

  • ¿Sabes de que va todo esto, Harry?

  • No lo sé Hermione, pero creo que lo que dicen los demás es cierto.

  • ¿Esas estupideces del viaje en el tiempo?

  • Sí, esas. Ayer vi a un montón de gente aparecerse ante mis ojos, ¿no te parece suficiente razón?

  • Esta bien Harry no te enfades.

  • Lo siento Herms, estoy nervioso – como toda contestación recibió una sonrisa.

  • Alumnos, ha llegado el momento que todos esperaban, la contestación a todas sus preguntas...

  • Dumbly, ¿le importaría... - dijo Fred.

  • ...ir al grano? - completó George.

  • Esta bien, pero antes, quiero que entren algunas personas – tras decir esas palabras entraron Remus, Tonks, Sirius (al verle muchos se escondieron pero tras unos gritos de la profesora Macgonagall volvieron a sus asientos), Oliver Wood, un muchacho rubio y otra joven de cabello chocolate con un bebe en brazos – ahora sí, no me interrumpan ¿eh?

  • No, profesor – respondieron al unisono todos los alumnos.

  • Esta bien, han venido algunas personas que se presentaran ante ustedes, estas personas pueden ser sus hijos, pues vienen del futuro.

  • ¡Te lo dije, Fred, me debes 20 galeones!

  • ¿Por qué me has traicionado de esta forma, Dumbly.

 

Cuando las risas pararon, las puertas del gran comedor se abrieron y aparecieron unas sombras encapuchadas. Los murmullos se elevaron y cuando finalmente se apagaron una sombra se adelantó y descubrió su cara dejando ver a un joven de ojos grises y pelo negro. Al verlo todos se giraron hacia Sirius que no se había enterado de nada, pues estaba hablando con la morena y jugando con el bebe. Al notar todas las miradas quiso hacer un gesto de inocencia, pero al ver al joven se quedo paralizado, era su copia exacta.

 

  • Bueno, si la atención que me pertenece me es devuelta, empiezo con mi presentación – hubo algunas risas quedas y un: “¡Egocéntrico!” por parte de una de las chicas encapuchadas a la que no le hizo ni caso – mi nombre es, lunatico, cornamenta, colagusano, redobles por favor... -hubo un movimiento de varita por parte de algunos encapuchados y sonaron algunos tambores - ¡Regulus James Black Devison! - las anteriores sombras se tiraron encima suya gritando como si hubiese ganado un partido, cuando se levantaron del suelo el joven prosiguió – y sí, mis padres son Sirius Black y Marie Devison, y sí, soy ese bebe que esta hay encima de mi madre, jugando con mi padre, y si papá, soy merodeador, y sí, no, no hay más y si...

  • No me lo dijisteis.

  • Harry, yo no sabía que este bebe era mio.

  • Y yo no lo dije por mantenerlo a salvo.

  • Esta bien, los perdono.

  • Yo no te perdono, tienes que darme algo a cambio – y la beso.

  • Jo, me ha dado envidia – y ante la mirada atenta de todos, se acercó a una encapuchada y la besó, esta al principio le correspondió, pero al darse cuenta de lo que hacía, le persiguió por todo el salón insultándole hasta que tres sombras la redujeron.

  • Hijo, continua – Marie salvó la situación hábilmente.

  • Esta bien mama. Tengo 29 años, pero como podéis ver sigo estando tan bueno como antes... Soy auror y lo siento chicas, pero mi corazón está ocupado. Mis mejores amigos son lunático, cornamenta, colagusano, y junto a ellos jugué al quiddich como golpeador – hubo un aplauso por parte de los aficionados – mis padrinos son Harry Potter y la hermana de mi madre – varios agradecimientos por parte de Harry – y bueno, ahora os dejo con lunático – después de varias reverencias ses sentó junto a sus padres y una sombra se adelantó quitándose la capa y dejando ver a un joven de pelo azul.