Llegada
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Pero ¿qué?
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Desmaius.
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¡Lily! ¿Por qué has desmallado a papá?
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¿Acaso no te das cuenta de que tenemos que hablar antes con el director?
Esto era lo que oía Albus Dumbledore con un pie en alto como si le hubieran detenido andando. Y es que esto es lo que había sucedido, pues se acercaba a la sala donde se encontraba Harry para avisarle de que el señor Weasley se encontraba mejor, cuando un montón de niños (y no tan niños) apareció ante sus curiosos ojos gritando.
Una joven de cabello marrón muy oscuro le localizó con sus ojos del mismo color y se acercó con una sonrisa. Otro chico muy parecido a Sirius Black que no le quitaba la mirada de encima a la morena le observó también con sorpresa mientras se adelantaba y la acompañaba hasta él llamando la atención de todos los demás que acto seguido dejaron de discutir y miraron curiosos.
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Regulus James Black – dijo después de alargar la mano.
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Albus Dumbledore – le respondió con una sonrisa.
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Verá director – comenzó la chica dudosa – se que probablemente no nos creerá, pero somos del futuro y sabemos que estarán pasando un mal año, por ello queríamos presentarnos... - soltó todo esto del tirón sin anestesia, con lo cual al anciano le llevó varios minutos entenderlo.
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Por supuesto joven, mañana mismo empezarán a presentarse, de momento creo que será mejor que se queden en la sala de los Menesteres, entiendo que saben cual es ¿verdad?
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Por supuesto, director – esta vez fue el chico el que contestó soltando un suspiro por que le hubiesen creído. Iban a avanzar pero la joven los detuvo y le entregó una lista al director.
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¿Puede llamar a todos los que se encuentran en esa lista?
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Por supuesto, y mañana subiré yo mismo algo antes del desayuno ¿de acuerdo?
Como toda respuesta recibió un asentimiento general y acto seguido todos se encaminaron al séptimo piso. Atraían miradas de todos los cursos, casas y hasta de profesores; unas curiosas, otras intentaban ser seductoras, algún que otro guiño o risita nerviosa.
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Hola nena, ven conmigo – cuando Zabbini se acercó a la joven morena que había hablado antes, fue la gota que colmó el vaso para muchos de los que se encontraban en el grupo, pero el que le lanzó el hechizo, le dejó colgando boca abajo y se llevó la mirada furiosa de la chica fue Regulus.
Muchas escenas más así se repitieron durante el trayecto hasta la sala multiusos, ni que decir tiene que cuando Lavander Brown se intentó acercar Black terminó siendo perseguida por mocomurcielagos secundados por una furiosa mirada marrón. Al llegar allí fue un joven de cabello moreno el que dio las tres vueltas para conseguir la sala deseada.
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Guau, James, te has lucido con esto.
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Gracias Ian, buscar vuestro nombre en las puertas, perdonar chicos, pero yo y Lily nos vamos a acostar y ni se te ocurra protestar, te ves agotada – y sin dar tiempo a replicar entró en la sala seguida de su pelirroja y una mirada azul.
Tiempo después estaban todos buscando sus nombres...
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¡No!
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¡Si!
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¡James, no puedo estar con Black!
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Vamos, morenita mía, si te encanto.
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Tu sueñas, Black.
Y con esto y un portazo finalizó toda discusión posible.
